El Tren de los Nueve Sueños
Cuento ritualista en dos capítulos
Temas: Amistad, sueños, aventura, familia, descubrimiento
Capítulo 1: El Silbido que Despierta la
Aventura
En un rincón del interior uruguayo, rodeado de
campos dorados y árboles que susurran cuentos antiguos, vive la familia Alves:
mamá Clara, papá Ernesto y sus nueve hijos, cada uno con un brillo distinto en
los ojos. El mayor, Tomás, sueña con ser inventor; la menor, Lucía, colecciona
piedras que cree que hablan.
Una mañana de primavera, Clara anuncia con voz
temblorosa de emoción:
—Nos vamos a Montevideo. En tren. A conocer el mar… y a sus primos.
Los niños estallan en gritos, abrazos y
preguntas. ¿Cómo será la capital? ¿Los edificios tocarán el cielo? ¿Los primos
sabrán jugar a la escondida como ellos? ¿El mar tendrá olor a cuentos?
Ernesto, que fue ferroviario, prepara el viaje
como un ritual. A cada hijo le entrega un objeto simbólico:
- A Tomás, una brújula sin aguja.
- A Lucía, una piedra azul que encontró en su infancia.
- A los demás, dibujos, plumas, botones, cada uno con una historia.
El día de la partida, el tren silba como si
saludara a la familia. El vapor se eleva en espirales que parecen bailar. Los
vecinos del pueblo los despiden con frutas, bendiciones y pañuelos agitados
como alas.
Dentro del vagón, los niños transforman los
asientos en fortalezas, los pasillos en pistas de carreras, y las ventanas en
portales mágicos. Cada estación es una pausa para imaginar: ¿será que en la
próxima parada aparece el mar?
En una estación antigua, encuentran un mural
pintado por niños: un mar de colores, peces con alas, barcos que ríen. Lucía lo
toca y dice:
—El mar ya nos está esperando.
Capítulo 2: Montevideo y el Mar que Abraza
La llegada a Montevideo es como entrar en un
cuento nuevo. Los primos los esperan en la estación con carteles pintados a
mano: “Bienvenidos, Alves del Sol”. Los abrazos son largos, los juegos
comienzan antes de que bajen las mochilas.
Los niños recorren la ciudad como exploradores
ritualistas. En el Parque Rodó, inventan una danza de trenes. En el Mercado del
Puerto, prueban sabores que nunca imaginaron. En la rambla, corren como si el
viento los conociera.
Pero el momento más esperado llega al
atardecer: el mar.
Los nueve se detienen frente a la inmensidad azul. El mar ruge, canta, respira.
Cada uno escucha algo distinto:
- Tomás oye una promesa.
- Lucía, una canción.
- Los demás, risas, secretos, memorias que aún no vivieron.
Juegan con los primos en la arena, construyen
castillos que representan sus sueños. Un músico callejero les regala una
melodía que se convierte en himno del viaje. La madre Clara, emocionada, les
propone un ritual: enterrar sus objetos simbólicos en la arena, como ofrenda al
mar.
Antes de partir, uno de los niños se pierde
brevemente en el mercado de Tristán Narvaja. Lo encuentran gracias a un dibujo
que dejó en una pared: un tren, nueve estrellas y una flecha hacia el mar. El
dibujo se convierte en símbolo del viaje.
La última noche, todos se reúnen en la playa.
Cantan, ríen, y prometen volver. El tren los espera, silbando suave, como si
también hubiera vivido la aventura.
O Trem dos Nove Sonhos (En Portugues)
https://relatosdelportaldelsol.blogspot.com/2025/08/o-trem-dos-nove-sonhos.html
The Train of Nine Dreams (En Ingles)
https://relatosdelportaldelsol.blogspot.com/2025/08/the-train-of-nine-dreams.html
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