El Viaje a Paysandú
El Viaje a Paysandú El viaje comenzó en el Portal del Sol , donde cada despedida llevaba consigo la promesa de un retorno. La salida hacia la ciudad fue un tránsito de afectos: allí me alojé con mi familia, compartiendo risas, conversaciones y la ternura de lo cotidiano. Era la primera estación del viaje, un altar de cercanía y raíces. La segunda parte se desplegó bajo el manto de una suave lluvia , que acompañó cada kilómetro como un canto de purificación. El agua caía constante, como si quisiera lavar las preocupaciones y abrir paso a la calma. Y al llegar a Paysandú, el cielo se abrió: el sol emergió como un anuncio luminoso de que la experiencia sería inolvidable. En ese instante, comprendí que la naturaleza también participa en los rituales del viajero. La tercera estación fue la de la plenitud compartida . Hubo silencios que hablaban más que las palabras, momentos de gratitud y reposo, almuerzos con amigos, encuentros con personas nuevas que despertaban curiosidad y a...